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URUGUAY, EL PAÍS MÁS FUTBOLERO DEL MUNDO

Por Mario Pippolo

Uruguay es un pequeño país de tres millones de habitantes. Cuando se le pregunta a un extranjero si conoce este territorio existen dos posibilidades: recibir un gran no como respuesta o, la mayoría de las veces, escuchar que hagan referencia a Luis Suárez y Edinson Cavani, las grandes estrellas del fútbol mundial.

 

Quienes logran  reconocer a esta República del sur del continente americano se cuestionan habitualmente: ¿cómo pueden surgir tantos jugadores extraordinarios de tan diminuta tierra?

La explicación es sencilla (sin perjuicio de que será justificada en este artículo); Uruguay es el país más futbolero del mundo.

Existen muchas formas de respaldar esta afirmación. En esta nota lo haremos a través de resultados de investigaciones independientes y la presentación de experiencias personales.

Según un estudio realizado por el CIES Football Observatory (football-observatory.com) en 2018 Uruguay se encontraba en el Top 10 de países con más representantes de esta práctica en el mundo. Esta lista la encabezaba Brasil con 1.236 jugadores, seguido por Francia con 821 deportistas y Argentina con 760. La pequeña nación sudamericana tenía 324 integrantes en esta nómina.

Bien diferente es el orden si tomamos como referencia la población de cada territorio. Los dos grandes vecinos (pueblos futboleros también) están lejos en el número de “exportados” en relación con la cantidad de pobladores, comparados con la minúscula República rioplatense.

Brasil tiene un coeficiente de seis jugadores por cada millón de habitantes. En Argentina el valor es de 17, significativamente mayor. Sin embargo, Uruguay se despega con 93.

Seguramente se puedan explicar estos números no sólo por la calidad de los deportistas, sino también (por ejemplo) por razones económicas en el marco de un fútbol extremadamente pobre como el local. No obstante, se presentarán más evidencias de lo explicitado en el título de esta nota.

La relación 93 a 6 respecto a los coeficientes de jugadores “exportados” por Brasil y Uruguay, refleja cabalmente el sentir futbolero de uno y otro país. Sin ningún rigor científico, pero con absoluta honestidad intelectual por haber sido partícipes de estos acontecimientos incontables veces, se desarrollarán algunos casos basados en nuestra propia experiencia.

Nos ha tocado trabajar durante mucho tiempo en una empresa multinacional y hemos tenido muchos intercambios profesionales con personas del extranjero. Cuando nos correspondía recibir en Uruguay a expertos del exterior, como forma de fortalecer el vínculo (no sólo el laboral), invitábamos a estos consultores a ser parte de nuestros habituales partidos de fútbol cinco.

Cuando se trataba de brasileños era legítimo suponer que como buenos representantes norteños seguramente la “movían” y se destacarían o, a lo sumo, no desentonarían en nuestros picados informales. ¡Error!

La gran mayoría de las veces se percibía que nunca o en muy pocas ocasiones habían practicado el deporte más popular del mundo.

Esto constituyó para nosotros una sorpresa al principio, para luego aceptar lo que en primera instancia parecía improbable: brasileño no era sinónimo de buen jugador. Más bien podríamos decir que lo más factible era que fuera un “pata dura”.

¿Por qué sacan tantos futbolistas profesionales de destaque y tienen tantos títulos? ¡Porque son 300 millones de habitantes!

Similar escenario se nos manifestaba cada vez que participábamos de eventos regionales. En los espacios recreativos que forman parte de dichos encuentros era normal realizar picados entre equipos integrados por los colegas de cada país. Casi siempre ganaban los uruguayos, seguidos de los argentinos y lejos los brasileños.

Ambos ejemplos muestran, aunque como se indicó antes sin intención de ser rigurosos ni aplicar el método científico, que los charrúas son más futboleros que los de la tierra de Sarmiento y los norteños, representantes de dos de los territorios más consagrados a nivel mundial.

Si alguien hace la prueba y toma un grupo de 11 hombres al azar de nacionalidad brasileña (la relación en caso de ser mujeres sería otra bien diferente) y 11 uruguayos, y los coloca enfrentados en un campo de fútbol, probablemente se sorprenderá cuando advierta el abultado resultado a favor de los orientales. Sería una gran casualidad que el partido fuera parejo y más difícil aún un triunfo de los norteños.

Esto sucederá en mayor o menor medida con cualquier otro país que se haga la experiencia.

Cuando hemos tenido la oportunidad de jugar con gente de tierras más lejanas, la diferencia es todavía más amplia y la mayoría de las veces simplemente no se integran a la partida. Esto abarca incluso a los grandes mundiales como Alemania, Francia, España e Inglaterra.

Esto explica por qué este país tiene 15 Copas América frente a las 14 de Argentina y apenas nueve de Brasil. No hay otra forma de interpretarlo: la proporción de hombres (ya hicimos referencia a que en el género femenino la relación es distinta) que practica el principal deporte en Uruguay es superior a la de cualquier otra nación.

La Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) le solicitó a la Universidad de la República un estudio que se publicó con el nombre “¿Qué significa el fútbol para la sociedad uruguaya?”. Se presentan a continuación algunos datos incluidos en dicha investigación:

  • Aproximadamente 48 mil afiliados tiene la Organización Nacional de Fútbol Infantil (ONFI), que representan casi la tercera parte (28%) de todos los niños y niñas entre seis y 13 años de edad del país (169.430). La proporción en los varones es muchísimo mayor.
  • Cerca de 8.000 inscriptos que juegan el principal deporte tiene la Liga Universitaria.
  • En el entorno de 100.000 afiliados activos tiene la Organización de Fútbol del Interior (OFI) y hay 700 equipos.
  • Aproximadamente 8.600 inscriptos tiene la AUF entre juveniles y profesionales.

Todos sumados representan 165.000 uruguayos practicando fútbol regularmente y en forma organizada. Esto es aproximadamente el 10% de la población masculina, ratio difícilmente equiparable por otras regiones.

Mucho más grande es el conjunto de personas (sobre todo, varones) que juega en forma recreativa y sin formalización.

El estudio referenciado anteriormente indica que el 40% de los hombres afirma que hace fútbol. Es un número enorme si consideramos también los que no lo pueden practicar por edad, incapacidad física, u otras razones.

Además, hay muchos que no lo juegan en la actualidad pero sí lo hicieron en el pasado.

Según la misma investigación, 75% de la población ve fútbol por TV o internet.

Cuando alguien pregunte cómo hace este pequeño país para tener tantas estrellas y ser tan competitivo a nivel mundial, usted ya sabe que responder.

¡Uruguay es el país más futbolero del mundo!